¿Estancado con tu español? ¿Qué puedes hacer?

¿Estancado con tu español? ¿Qué puedes hacer?

¿Aprender español saca lo mejor de ti? 
Creo que sí, pero por más que hago, nada funciona. No avanzo. ¿Qué puedo hacer?

¿Es normal sentirse estancado?

Por supuesto que sí. Es más, si tu motivación para aprender español es genuina, apasionada, y por asombro, tienes el enfoque emocional apropiado para ver el estancamiento como lo que verdaderamente es: una oportunidad para detenerte y reflexionar cómo está yendo tu proceso de aprendizaje.

Algunos aprenden español por gusto, por trabajo, y otros incluso para tener una pareja hispanohablante. Si lo pensamos bien, hay tantas motivaciones como personas existen.

Nota que la primera motivación que menciono es ‘por gusto’. ¿De verdad te gusta aprender español? ¿Saca lo mejor de ti para hacerte entender mejor en el contexto que quieras? ¿Te fuerza a evaluar en qué debes mejorar para lograrlo? Si respondes afirmativamente a estas preguntas, ya tienes un paso gigantesco para seguir avanzando. De lo contrario, deberías preguntarte por qué aprendes español.

Como todo en la vida, importa tanto el contenido como la intención. Y, como todo en la vida, no aprenderás sin emoción: la de asombrarte. ¿Te asombras aprendiendo sobre la lengua española y la cultura de sus hablantes por el mundo?

Con estas cuatro preguntas contestadas con un ‘sí’ absolutamente convencido, es hora de seguir examinando tu gusto genuino por aprender español.

Todo mejora con un buen plan de trabajo

¿En qué habilidades en específico te sientes estancado? No es posible decir “en todas”. Determina qué te impide comunicarte.
¿Un repaso de gramática, o de léxico?
¿Cómo escuchas?
¿Cómo lees?
¿Cómo escribes?
¿Cómo hablas?
¿Qué es lo más importante para ti en este instante?

Un ejemplo es hablar. Trata de combinarlo con la escucha, ya que sin buen oído no hay buena lengua. No basta con escuchar canciones en español o ver películas subtituladas. Debes hacerlo a consciencia en ejercicios de comprensión enfocada. ¿Qué tal un visionado enfocado de un fragmento de tu película favorita? Recomiendo no más de cinco o siete minutos por fragmento: obsérvalo primero con subtítulos en tu lengua materna para entender bien la escena; obsérvalo de nuevo con subtítulos en español para un trabajo de vocabulario asociativo; obsérvalo finalmente sin subtítulos para ir alimentando tu confianza a la hora de ver, en lo posible, el resto de la película de esta manera.

¿Qué tal si intentas hablar sobre esta película con alguien? Intenta compartir lo que has aprendido en un contexto social seguro para ti. ¿Hay algún evento de intercambio de lenguas? ¿Tu centro de lenguas organiza un evento cultural? ¿Qué hay de un pen-pal de otra parte del mundo? Con la impresionante conectividad en la web tienes muchas opciones de dónde escoger.

Nota qué hicimos en este ejemplo: primero, detectamos qué habilidad comunicativa necesitamos trabajar; segundo, seleccionamos uno de nuestros ejercicios favoritos: ver películas; tercero, hacemos un ejercicio de comprensión enfocada; cuarto, buscamos cómo hablar de esta nueva experiencia lo más pronto posible. Ser consciente de qué ejercicios y estrategias nos sirven es la forma más efectiva para demostrarnos que podemos superar nuestros mayores miedos y frustraciones al aprender español.

 

Tu cerebro necesita dos cosas fundamentales para aprender: variedad de estímulos, y tiempo para procesar lo aprendido. ¿Cómo haces de tu práctica algo diferente todos los días? ¿Te centras en tu habilidad débil con diferentes ejercicios de distintas fuentes? ¿Te das un respiro siendo consciente de tus experiencias para luego expresarlas con confianza en español? ¿Aprender español es significativo para ti?

Todo comienza con una buena pregunta

¿Cómo te sientes aprendiendo español? ¿Te asombra saber que tienes la capacidad de lograr lo que antes no podías comprendiendo y comunicándote en español? ¿Aprender español de verdad te ayuda a sacar lo mejor de ti? 

Como todo en la vida, los desafíos y las preguntas nunca acaban. Todos quienes hablamos español como primera lengua y los aprendientes estamos siempre recorriendo un camino fascinante, en movimiento constante, aprendiendo y desaprendiendo. Si quieres comunicarte adecuadamente en tu contexto, debes saber que todos los desafíos pueden ser superados, y encontrar la mejor manera de hacerlo. Sigue adelante.

Entrada escrita por: Félix González Montejo
Félix González Montejo (Bogotá, Colombia) es un docente apasionado de español como lengua extranjera (ELE) con varios años de experiencia en distintos contextos de enseñanza. Tiene dos másteres relacionados con la enseñanza de ELE. Dirige su propia página web, mejorespanol.com para estudiantes de nivel intermedio y avanzado. Ha colaborado como podcaster en “Faro de Lenguas Magazine” y como bloguero en “Espagnol À La Maison”. Recientemente tuvo su primera experiencia internacional enseñando en Georgetown, Guyana, y ha vuelto a Colombia para pronto lanzar su página espanolenfocado.com dirigido a estudiantes avanzados de español, y con fines específicos de aprendizaje. Correo electrónico personal: cosas_logicas@hotmail.com
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Mercedes
Mercedes
11 meses hace

Muy cierto todo lo que dices, Félix. Plantearse la motivación es algo que debería ser constante. El tema de la variedad de estímulos y el tiempo me da mucho que pensar, sobre todo hoy en día. Con la tecnología estamos acostumbrados a un entretenimiento y velocidad galopantes, todo tiene que ser divertido y rápido. ¿Cómo nos ubicamos los docentes de lengua en este contexto, cuando sabemos pertinentemente que aprender un idioma es tarea de toda una vida –incluso para la lengua materna–?